Naturaleza del pensamiento humano

El distintivo del hombre es el pensamiento, que es conciencia y es ventana al cosmos. El hombre es arquitecto de su propio destino; los animales no. Se supone con toda razón que el pensar mejor redunda en vivir mejor; y se supone que por el superior nivel de pensamiento acumulado en milenios, los hombres del s. XX podemos vivir mejor que nuestros antepasados de la época de las cavernas.

¿Qué es pensar? El diccionario de la Real Academia define este término como:

a) Imaginar, considerar o discurrir.
b) Reflexionar, examinar con cuidado una cosa para formar dictamen.
c) Intentar o formar ánimo de hacer una cosa.

Una óptima manera de entender lo que es pensar es observar algunas de sus operaciones: formar conceptos, percibir, conocer, juzgar, comparar, abstraer, razonar, opinar, elaborar significados, meditar, recordar, imaginar, reflexionar, analizar, examinar, considerar, evaluar, deliberar, comprender, verbalizar, ponderar, planificar, programar, inducir, deducir, formular intenciones, crear, codificar, decodificar o interpretar.

Si buscamos el sentido etimológico, encontraremos que la palabra pensar significa pesar, como en la balanza. En afín a com – pensar, expensas y pensión. Se refiere directamente a las operaciones de examinar, ponderar y juzgar.

Es obvio que nuestra mente no capta la realidad en forma exacta y puramente receptiva como la cámara fotográfica. Nuestro mundo interior es un sistema de representación y construcción de la realidad destinado a permitir el actuar del sujeto. El pensar no es desinteresado ni desencarnado. Tus pensamientos porque tu vida no es mi vida; y las situaciones problemáticas que afrontas tú, no son las que afronto yo.

Los pensamientos de un niño de cinco años y los de un joven de 20 y los de un viejo de 70 son todos muy peculiares porque las vidas de éstos son muy peculiares. Y por ello mismo no piensan igual un hombre y una mujer, un obrero y un campesino, un militar y un monje, un amo y un esclavo, un magnate de la empresa y un pobre desempleado.

El pensamiento es instrumento permanente de autoorganización y, por ende, de desarrollo y crecimiento personales. El cerebro trabaja para hacer la vida fácil y llevadera, y por eso es capaz de realizar las dos operaciones antagónicas: el seguir rutinas y el lanzarse a la creación; y por eso también es polifacético y flexible:

• Intuitivo y discursivo
• Ingenuo y crítico
• Teórico y práctico
• Directo y analógico
• Abstracto y concreto
• Realista y fantástico
• Racional y mágico
• Reproductivo y creativo

Por su esencia misma, el pensamiento viene a ser fuente de productividad, originalidad, inventiva, heurística, transformación, creatividad. Nuestro sistema de pensamiento funciona con base en cuatro subsistemas: la atención, la percepción, la memoria y la reestructuración.

El cerebro de cada hombre es potencialmente la gran fuente de energía que transforma al mundo. Pero las potencialidades quedan estériles si no se da una labor educativa que nuestro medio debe ser a menudo reeducativa. En efecto, muchas veces la familia y la escuela se dedicar a aculturar o inculturar a los niños de tal forma que los meten dentro de los moldes (ideologías, convencionalismos, estereotipos, rituales) que inhiben su pensamiento y matan su creatividad.

Las experiencias recientes de los cursos y talleres de creatividad demuestran que se requiere ser muy consciente de tener capacidades creativas para defenderse de las presiones del medio hacia el conformismo. Cuanto más conciente se esté de estar dotado del pensamiento innovador, tanto más se puede manifestar la latente creatividad.

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