Geología

Es la ciencia que trata la composición, la estructura y la evolución del planeta tierra. En realidad, la Geología comprende un conjunto de “ciencias geológicas”, así conocidas actualmente desde el punto de vista de su pedagogía y desarrollo y aplicación profesional. Ofrece testimonios esenciales para comprender la Tectónica de Placas, la historia de la vida a través de la Paleontología, y como fue la evolución de ésta, además de los climas del pasado.

En la actualidad la geología tiene una importancia fundamental en la exploración de yacimientos minerales (Minería) y de hidrocarburos (Petróleo y Gas Natural), y la evaluación de recursos hídricos subterráneos (Hidrogeología).

También tiene importancia fundamental en la prevención y entendimiento de desastres naturales como remoción de masas en general, terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas, entre otros. Aporta conocimientos clave en la solución de problemas de contaminación medioambiental, y provee información sobre los cambios climáticos del pasado.

Juega también un rol importante en la Geotécnia y la Ingeniería Civil. También se trata de una disciplina académica con importantes ramas de investigación. Por extensión, han surgido nuevas ramas del estudio del resto de los cuerpos y materia del sistema solar (astrogeología o geología planetaria).

Historia de la Geología

La geología comenzó a existir a principios  del siglo XIX, sus orígenes se encuentran de algún modo incluidos en los fundamentes filosóficos, e incluso religiosos, de las viejas civilizaciones, especialmente, las concepciones pitagóricas desarrolladas en la antigua Grecia estaban ya de la metamorfosis de la Tierra, admitiendo los cambios y variaciones en la proporción entre mares y tierra emergidas a causa de los fenómenos volcánicos y de la acción  y de la acción de determinados organismos.

Aristóteles

Tales ideas se transmitieron por Aristóteles, a través de Roma y de los monjes cristianos, convergiendo con conceptos parecidos que los pueblos árabes asimilaron de Oriente. En 1580, Bernard Palissy, observo en una extracción de arcilla para la fabricación de porcelana, que los fósiles eran restos pétreos de organismos acumulados en el mismo lugar que se hallaban cuando la roca aún se encontraba en “estado de fango y agua”. Los trabajos clásicos sobre minerales de este periodo fueron escritos, sin embargo, por Georgius Agricola, un alemán experto en mineralogía que publicó De re metallica (1556) y De natura fossilium (1546). Agricola recopiló los desarrollos más recientes de geología, mineralogía, minería y metalurgia de su época.

Niels Stensen danés, más conocido por la versión latina de su nombre, Nicolaus Steno, sobresale entre los geocientíficos del siglo XVII. En 1669 demostró que los ángulos interfaciales de los cristales de cuarzo eran constantes, con independencia de la forma y del tamaño de los cristales y que, por extensión, la estructura de otras especies cristalinas también sería constante. Así, al llamar la atención sobre el significado de la forma de los cristales, Steno  subdividió los suelos sedimentarios en primitivos y filosóficos.

Giovanni Arduino  en 1759, clasifico las rocas sedimentarias en 4 órdenes cronológicas: Cuaternario, terciario, secundario y primario, sentando así las bases de la moderna estratigrafía. Dentro del ámbito de la edad de las rocas, cabe mencionar al británico W Smith y los franceses A. Brogniart y Georges Cuvier, este último considerado padre de la palentologia de los animales vertebrados, pues señalo la importancia de los fósiles para determinar la edad de las rocas que los contenían.

Abraham Gottlob Werner

El pensamiento geológico del siglo XVIII se caracterizó por los debates entre escuelas opuestas. Los plutonistas, que proponían que todas las rocas de la Tierra se solidificaron a partir de una masa fundida y que luego fueron alteradas por otros procesos, se oponían a los neptunistas, cuyo principal exponente fue el geólogo alemán Abraham Gottlob Werner. Werner proponía que la corteza terrestre consistía en una serie de capas derivadas de material sedimentario depositadas en una secuencia regular por un gran océano, como en las capas de una cebolla. Por el contrario, el geólogo escocés James Hutton y los plutonistas, como eran llamados sus seguidores, distinguían las rocas sedimentarias de las intrusivas de origen volcánico.

En 1785, Hutton introdujo el concepto de uniformitarianismo según el cual la historia de la Tierra puede ser interpretada sirviéndose sólo de los procesos geológicos ordinarios conocidos por los observadores modernos. Pensó que muchos de estos procesos, actuando de manera muy lenta, como lo hacen ahora, tardarían millones de años en crear los paisajes actuales. Esta teoría contradecía todas las opiniones teológicas de su tiempo que consideraban que la Tierra tendría unos 4.000 años.

Georges Cuvier

Los antagonistas de Hutton, liderados por el naturalista francés Georges Cuvier, creían que cambios bruscos y violentos, catástrofes naturales como inundaciones y seísmos, eran los responsables de las características geológicas terrestres. Por esta razón se les denominaba catastrofistas.

El debate enfervorizado establecido entre estas dos escuelas empezó a declinar hacia el lado de los uniformitarios con la publicación de los Principios de Geología (1830-1833) de Charles Lyell. Nacido en 1797, año de la muerte de Hutton, Lyell se convirtió en la mayor influencia sobre la teoría geológica moderna, atacando los prejuicios teológicos sobre la edad de la Tierra y rechazando los intentos de interpretación de la geología a la luz de las Escrituras.

En las colonias de América del Norte, el conocido topógrafo, delineante y cartógrafo Lewis Evans había hecho notables contribuciones al saber geológico de América antes del influyente trabajo de Lyell. Para Evans era evidente que la erosión de los ríos y los depósitos fluviales eran procesos que habían ocurrido en el pasado. Además, a lo largo de su trabajo, apareció el concepto de isostasia: la densidad de la corteza terrestre decrece al crecer su espesor.

Junto al trabajo de Lyell, los principales avances de la geología en el siglo XIX fueron las nuevas reacciones contra los conceptos tradicionales, la promoción de la teoría glacial, el inicio de la geomorfología en América, las teorías sobre el crecimiento de las montañas y el desarrollo de la llamada escuela estructuralista.

División de la geología

  • Geología general, describe las características físicas de la Tierra.
  • Petrografía, se ocupa del estudio de las rocas.
  • Geotectónica,  estudia el interior del planeta y los fenómenos de la corteza, concretamente a las fallas y los pegamientos.
  • Geomorfología, analiza la vida de la Tierra y los factores que provoca su transformación física.
  • Mineralogía y la cristalografía, que se dedica al análisis de lo minerales y su presentación en la naturaleza.
  • Meteorología, se oriente a hacia el estudio de la atmósfera.
  • Oceanología, centrada en la investigación de las grandes masas de agua y sus fondos.
  • Geología histórica, se encarga del estudio de los llanos o subdivisión en periodos, eras o edades.