La Segunda Guerra Mundial

Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos alcanzaron, por su parte, los objetivos previstos en el conflicto iniciado en 1914. Habían logrado que Alemania limitara su potencial militar a una cifra determinada y reorganizaron Europa y el mundo según sus intereses. No obstante, los desacuerdos políticos entre Francia y Gran Bretaña durante el periodo de entreguerras (1918-1939) fueron frecuentes, y ambos países desconfiaban de su capacidad para mantener la paz. Estados Unidos, desengañado con sus aliados europeos, que no pagaron las deudas contraídas en la guerra, inició una política aislacionista.

El 8 de mayo de 1945 Alemania firma su rendición incondicional ante las fuerzas aliadas en Tiempos de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) marcando el término del conflicto.

Distanciada sólo 21 años de la Primera (1914-1918), es considerada una de las mayores tragedias vividas y provocadas por el hombre, pues en ella se vieron involucrados, directa o indirectamente, 56 países, con un costo para la humanidad de 36 millones de muertos.

La Italia de Mussolini

Finalizada la Primera Guerra Mundial (1914-1918), el rostro de Europa había sufrido notables transformaciones. En lugar de las 17 monarquías y tres repúblicas que existían antes del conflicto, quedaron 13 monarquías y 14 gobiernos republicanos. El cambio de sistema político en gran parte de Europa, sumado a los estragos materiales ocasionados por la guerra, dio origen a un tiempo de inestabilidad política y social en muchos países de la región.

Italia era una de las naciones que no había quedado muy conforme con la repartición de territorios hecha en virtud del Tratado de Versalles en 1919. Los italianos obtuvieron sólo los territorios de Trento y Trieste, cuando aspiraban a ganancias mucho mayores.

Por otra parte, la miseria reinaba en los campos y la carestía azotaba las ciudades, haciendo crecer el descontento popular. Fue en medio de este panorama que los socialistas ganaron las elecciones de noviembre de 1919. Con ellos en el poder, y ante la ineficacia de los poderes públicos, el movimiento obrero cobró mayor fuerza y fábricas fueron tomadas por los trabajadores, llegando a producirse una verdadera sublevación social.

El fascismo entra en Escena:

Fue en el contexto antes descrito que surgió una figura dispuesta a hacer frente a los avances del marxismo: Benito Mussolini. Este hombre, que en su juventud había sido albañil, labrador, herrero, y maestro, pasaría a la historia como el forjador del fascismo, ideología que llegó a instaurar una de las dictaduras más implacables de la historia. Mussolini fundó en 1914 un periódico, “Il popolo d’Italia“, tribuna que utilizó para incitar la entrada de Italia a la Primera Guerra. Al término del conflicto bélico, creó una unión de ex combatientes bautizada como “Fascio di combatimento“. De este grupo nació el movimiento fascista, de cuño nacionalista y anticomunista. Los fascistas declararon la lucha al comunismo y al débil gobierno de la época, organizando expediciones a los pueblos italianos, donde obligaban a dimitir a los alcaldes socialistas.

La Marcha de los “camisas negras“: En mayo de 1921, Mussolini fue elegido diputado por Milán. Al año siguiente, el partido fascista se reunió, criticando ferozmente la neutralidad del gobierno en el conflicto “entre las fuerzas de la nación y las de la antinación”. La cosa no quedó ahí, y llegaron a exigir la disolución del parlamento.

Mussolini estaba dispuesto a llegar al poder. Organizó una movilización general de los fascistas, conocidos como los “camisas negras”, que marcharon sobre Roma en octubre de 1922. Los edificios públicos cayeron en poder de ellos, sin ofrecer mayor resistencia.

El gobierno quiso dictar el estado de sitio; sin embargo, el rey Víctor Manuel III no se atrevió a firmar el decreto, por miedo a desencadenar una guerra civil. De esta forma, el gobierno cayó, produciéndose una crisis que culminó con Mussolini a la cabeza de un nuevo Ministerio. Los camisas negras habían triunfado. Desde entonces, el poder ejecutivo quedó en manos del “Duce“, apelativo que significa líder y que identificó a Mussolini durante su vida pública.

Mussolini implantó una dictadura fascista definitivamente en 1925. Su régimen fue nacionalista y totalitario. La economía se organizó en base a corporaciones gremiales que agrupaban a obreros y patrones. El corporativismo es una de las características principales que identificaron al fascismo. La preparación militar de la población fue otro de los objetivos de Mussolini. Ya los niños pequeños, de cinco a 12 años, comenzaban a ser educados en este espíritu en las milicias. También había milicias de adolescentes entre 12 y 18 años, y otra para jóvenes mayores de 18.

Mussolini logró algunos éxitos económicos en cuanto a aumentos de producción y gobernó como amo y señor de Italia, destruyendo a todos los partidos no fascistas y a sus adversarios políticos.

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