Pueblos del cercano Oriente

Las civilizaciones más antiguas surgieron a orillas de los grandes ríos. En los primeros tiempos de la historia los hombres habían buscado aquellos lugares que tenían mayores ventajas para desarrollarse. Fue así como los espacios ideales para el asiento de las poblaciones fueron los valles fértiles y las llanuras aluviales.

Las ventajas más importantes que ofrecían los ríos para el asentamiento humano eran:

- Las aguas permitían el desarrollo de la agricultura.
- A través de los ríos era más fácil el transporte de mercaderías, ya que los caminos terrestres eran prácticamente inexistentes.
- El río aseguraba una pesca constante. El pescado fue fundamental en la alimentación de los pueblos antiguos.
- El constante fluir de los ríos limpiaba el aire, llevándose las pestes que podían afectar la salud de los hombres.

Las primeras culturas se desarrollaron junto a los ríos o cerca del mar, aprovechando las ventajas que ofrecía la naturaleza.

Características

El desarrollo hacia la civilización, con la complejidad que ello implicó, se caracterizó por: el uso de los metales; la organización social y política; el establecimiento de ciudades y Estados; la creación de instituciones; y la división del trabajo, con una producción organizada de alimentos, vestuario y herramientas.

Además, por la ordenación del comercio; la aparición de formas superiores y monumentales del arte; los comienzos del conocimiento científico; y finalmente, el invento de la escritura, que permitiría fijar y propagar el conocimiento.

En el cercano oriente

Las primeras civilizaciones se desarrollaron en el Cercano Oriente. Ejercieron gran influencia en la cultura greco-latina y contribuyeron en forma decisiva a la formación de la cultura occidental.

Las tierras del Cercano Oriente fueron habitadas por diversos pueblos. A los mesopotámicosegipcios, es necesario agregar los fenicios y los hebreos, que fueron menos numerosos, pero no menos importantes. Los Fenicios se destacaron por su desarrollo comercial, y los Hebreos por su aporte espiritual.

Podemos señalar que antes del año 1.000 a. de C. esta región estaba bastante poblada y los diversos pueblos que en ella habitaban habían desarrollado un sistema de vida basado principalmente en las actividades agrícolas.

Mesopotamia

Los griegos llamaron Mesopotamia -que quiere decir entre ríos- al fértil territorio ubicado entre los ríos Tigris Eufrates. Ambos caudales corren paralelamente, atravesando un llano de aluvión que forman con sus inundaciones. Nacen en las montañas de Armenia, recorren el país de norte a sur y desembocan en el Golfo Pérsico.

El territorio de Mesopotamia se divide en dos partes geográficas: la Alta Mesopotamia, al norte del territorio; y la Baja Mesopotamia, al sur. En la parte alta, los ríos corren rápidos y son torrentosos; en cambio, en el sur las aguas corren lentamente y facilitan la agricultura.

La riqueza natural de Mesopotamia siempre ha atraído a pueblos procedentes de las regiones vecinas más pobres, y su historia es la de continuas migraciones e invasiones. La lluvia es escasa en la mayor parte de la región, pero cuando el fértil suelo se riega a través de canales produce abundantes cultivos.

Las llanuras de Mesopotamia carecían de defensas naturales y fueron fácil presa de invasores, la riqueza del territorio fue motivo para que muchos pueblos lucharan por instalarse y mantenerse en el lugar. Las invasiones y las guerras no cesaron de interrumpir el desarrollo de la historia de Mesopotamia, determinando que tuviese características violentas. En el curso de los siglos, se sucedieron allí distintos pueblos. Los pueblos más importantes que habitaron el territorio de Mesopotamia fueron: sumeriosbabilonios asirios.

Del oeste llegó una nueva oleada de semitas, los que se instalaron hacia el 2.100 a. de C. en Mesopotamia. El más destacado de los amoritas fue Hammurabi, que subió al poder hacia el año 1730 a. de C. y transformó la ciudad de Babilonia en el centro de un nuevo imperio mesopotámico.

Hammurabi sometió a las demás ciudades y unificó bajo su cetro toda la llanura. Bajo su reinado florecieron el arte y el comercio.

El Código de Hammurabi

La obra inmortal de Hammurabi se desarrolló en lo legislativo. Este rey puso por escrito de manera ordenada, una serie de leyes, dirigidas a organizar la vida de los habitantes de Mesopotamia. Esta obra se conoce con el nombre de Código de Hammurabi , es un notable testimonio del grado de civilización alcanzado en tiempos tan lejanos al nuestro.

El Código está enmarcado por un prólogo y un epílogo, contiene 280 artículos. Sus preceptos se refieren a derecho civil, penal y administrativo, sin establecer entre ellos una separación radical.

Las leyes que regulan la propiedad, las ventas, cambios y expropiación ocupan la mayor parte de este escrito. Son famosos los artículos que constituyen el primer ejemplo de la llamada Ley del Talión: “Si un hombre destruye el ojo a otro hombre, se le destruirá el ojo; cuando un hombre acusa a otro de homicidio sin poder probarlo, el acusador debe ser muerto; si un hijo golpea a su padre se le cortarán las manos”.

Hammurabi indicó claramente que su obra pretendía ser una ayuda para el que buscara la justicia. El código también fue estimado como obra literaria; en las escuelas de escribas lo transmitieron hasta el primer milenio.

Los Asirios

La fértil llanura de Mesopotamia fue el escenario del encuentro y choque entre los pueblos circundantes, que desde las montañas o el desierto, pretendían establecerse en el rico valle.

Intentaron su conquista los hititas , pueblo indoeuropeo, procedente de los montes de Anatolia (actual Turquía asiática); y los mitannios, otro pueblo indoeuropeo que terminó por encontrar su asiento en la India, junto a otros grandes ríos: Indo, Ganges y Brahmaputra. Por último, se impusieron los Asirios, semitas, que habitaban en la región montañosa de la Alta Mesopotamia, aproximadamente, en el año 1.170 a. de C. Después, Asirios y Babilonios se disputaron el poder con éxitos alternos.

Violentos y cultos

Los Asirios son considerados como el pueblo más violento de la historia antigua, organizaron un ejército que se convirtió en el más formidable de Oriente. Su arma decisiva era la caballería, por la gran movilidad en todo terreno de sus jinetes flecheros; eran despiadados guerreros y salvajes saqueadores.

Por otra parte, lograron un buen desarrollo de la cultura. Entre sus obras destacó la construcción de la gran biblioteca del Rey Assurbanipal, quien además extendió su dominio desde el Nilo hasta el Cáucaso.

Este imperio fundado en la violencia y el terror se desplomó cuando fueron derrotados hacia el año 612 a. de C. y Nínive su capital fue arrasada. Los Babilonios volvieron a recuperar su importancia y se inició un nuevo período, el Imperio Neobabilónico, que alcanzó su mayor esplendor con Nabucodonosor II. Este arrebató Siria a los egipcios y conquistó Palestina, cuyos habitantes fueron deportados a Babilonia (587 a. de C.).

Ninguna ciudad del Oriente ha dejado un recuerdo tan intenso como el de Babilonia. Se convirtió en la mayor y más magnífica de todas, sus jardines colgantes, es decir, dispuestos sobre las terrazas de los palacios, eran una de las siete maravillas del mundo.

No solo la Biblia, sino también los escritores griegos clásicos, están llenos de admiración frente a esta ciudad, que consideraron la capital de Asia. En el año 539 a. de C., las tierras de Mesopotamia fueron nuevamente invadidas por un pueblo extranjero: Ciro, Rey de los Persas se apoderó de la región y la integró a su gran imperio.

Los fenicios

En un estrecho territorio, entre las montañas del Líbano y la orilla oriental del Mar Mediterráneo, se encontraba una población de lengua y cultura semítica: los Fenicios. En esa zona, la montaña y los valles encajonados dividen la planicie en compartimientos aislados entre sí, donde no hay sitio para la construcción de muchas ciudades ni para cultivos. En la costa, rocosos promontorios y pequeñas y abrigadas bahías brindan excelentes puertos; la naturaleza favoreció a los fenicios para que ellos fueran grandes marinos y hábiles comerciantes.

Comerciantes y navegantes

Los Fenicios hicieron del comercio la base de su política y se dedicaron con tanto éxito a lanavegación, que llegaron a ser considerados especialistas indispensables, a quienes tenía que acudirse para todos los negocios marítimos. Instalados en el borde de Asia en los puntos terminales de las grandes rutas de las caravanas, ellos las prolongaron en el mar con tanta eficacia, que durante muchos siglos todo el comercio mediterráneo estuvo en sus manos.

Su función cultural consistió en ser intermediarios entre Oriente y Occidente, y en difundir por los países periféricos del Mediterráneo las artes, las ciencias y las religiones orientales junto con sus mercancías.

Fenicia era un país tan fragmentado nunca logró unirse como nación. La historia de los Fenicios es la de una serie de pequeñas ciudades generalmente gobernadas por una aristocracia de ricos mercaderes, independientes y rivales. Las principales ciudades-Estados eran BiblosSidón Tiro, con distintos momentos de esplendor entre el 3.000 a. de C. y el 600 a. de C.

Principales ciudades

- Biblos: fue el centro principal del comercio del papiro, material usado en la Antigüedad para escribir, que se obtenía de la elaboración especial de los tallos de una planta que crecía solo en el Bajo Egipto. Es de destacar que la palabra que en griego significa libro (biblos) deriva precisamente del nombre de aquella ciudad.
- Sidón: extendió el comercio fenicio por toda la cuenca oriental del Mar Mediterráneo. Estableció factorías en Chipre, Rodas y en la mayor parte de las islas del Egeo. Sus habitantes también exploraron el mar Negro.
- Tiro: ciudad edificada en una excelente posición defensiva. Los tirios se dirigieron hacia el Mediterráneo Occidental y fundaron numerosas colonias en Malta, Sicilia, Cerdeña, España y en Africa Septentrional. De todas ellas, la más conocida es la de Cartago, fundada hacia el 814 a. de C. en las cercanías de la actual Túnez.

La colonización fenicia no tenía carácter político, no tendía a la expansión a la conquista de territorios. Los fenicios se limitaban a establecer factorías comerciales.

Navegación y comercio

Los Fenicios construían sus navíos con maderas de árboles del Líbano: cedros y cipreses. Hasta hoy, estos árboles son muy preciados para construcciones navales porque proporcionaban maderas incorruptibles.

El birreme fue la embarcación que permitió a los Fenicios recorrer extensas distancias, estaba constituido por una doble fila de remos y una vela fija, que era de gran utilidad cuando soplaba viento favorable.

Este pueblo recorrió las costas del Mar Mediterráneo, el Mar Báltico, las costas de Inglaterra e incluso circunnavegó Africa. Aunque la autenticidad de esta última empresa ha sido puesta en duda por algunos historiadores, sí se ha demostrado que los Fenicios exploraron la costa oeste africana.

Realizaron un intenso comercio de diversos productos: estaño y ámbar de los países septentrionales; metales útiles (cobre, estaño, bronce ) o preciosos de España, Grecia, Asia; piedras preciosas de la India; maderas del Líbano, ébano y marfil de Africa, mármoles de Grecia, especias y perfumes de Arabia, papiro de Egipto, trigo de los países ribereños del Mar Negro, vinos, aceites, frutas, caballos, ovejas, lana, tejidos, cerámicas y esclavos.

A todos estos artículos de comercio agregaban los productos de su propia industria, practicada en grandes talleres. Los más característicos eran el vidrio transparente -que obtenían con la arena de sus playas- y las telas de color púrpura, muy estimadas en todo el mundo antiguo. El colorante se lograba con el líquido de un molusco llamado murex, según un procedimiento que los Fenicios procuraron mantener en secreto.

La cultura fenicia

La religión fenicia era politeísta. Cada ciudad tenía su dios y señor, el Baal. Este fue llamado Melkart en Tiro, Adonis en Biblos, Amón en Cartago. La diosa suprema Astarté, era frecuentemente unida al Baal de las diferentes ciudades.

Una invención que demuestra el genio práctico de este pueblo fue el alfabeto. Las escrituras hasta entonces utilizadas -escritura cuneiforme y jeroglíficos egipcios- eran de gran complejidad y no permitían llevar cuentas minuciosas ni sostener una asidua correspondencia comercial. Los Fenicios crearon un alfabeto de 22 signos consonánticos, que simplificó y facilitó el registro escrito. Todos correspondían a sonidos simples emitidos por la voz humana.

Este alfabeto comenzó a difundirse aproximadamente hacia el siglo XIV a. de C. Sirvió como base del alfabeto de los griego, quienes le agregaron las vocales.

La invención del alfabeto ha tenido consecuencias enormes en el desarrollo de la cultura y del pensamiento.

Los hebreos

Grupo de tribus de raza semítica que, según la tradición, emigró desde Mesopotamia a Palestina (las tierras de Canaán ) durante el II milenio a.C. No obstante, algunos estudiosos llevan su origen al desierto de la península del Sinaí. Los hebreos se trasladaron a Egipto, donde fueron esclavizados. Cuando, hacia el 1250 a.C., obtuvieron su libertad gracias a Moisés, viajaron a través del desierto y bajo su líder Josué, conquistaron y se asentaron en Palestina (Canaán).

El pueblo hebreo estaba integrado por pastores nómades, de origen semita y de organización patriarcal. En sus orígenes, tuvo como escenario geográfico los territorios de Caldea, en el sur de Mesopotamia, y los desiertos de la península arábiga.

Este pequeño pueblo llegó a instalarse a orillas del río Jordán -en Canaán llamada posteriormente Palestina- luego de un largo viaje desde las tierras de Mesopotamia. En general, el territorio era pobre para la agricultura, pero constituía un camino obligado para muchas de las caravanas que viajaban entre Mesopotamia y Egipto. Por esto, desde los inicios su vida, los Hebreos estuvieron ligados al comercio.

Religión

Durante su largo viaje desde la ciudad de Ur, los Hebreos desarrollaron la creencia en un dios único llamado Yahvé , indefinible e irrepresentable. Así, este fue el primer pueblo en la historia que tuvo una religión monoteísta, es decir, creyente en un solo dios, en ello radica el gran aporte del pueblo hebreo a la humanidad. La historia de los hebreos y de su religión, el judaísmo, está contenida en el Antiguo Testamento, que constituye la primera parte de la Biblia. La Biblia Hebrea comprende 45 libros de extensión muy variada, escritos por diversos autores y en diferentes épocas.

Se pueden agrupar en dos grandes secciones: las leyes o Torá, llamado también Pentateuco (en griego: los cinco libros), y los textos proféticos. Los Hebreos poseen además, el Talmud, libro que contiene las enseñanzas y comentarios de las sagradas escrituras, hechos por los maestros de la ley.

Dispersión

Durante los últimos siglos que preceden la era cristiana, numerosos judíos se diseminaron por todos los países del Mediterráneo, donde formaron grupos compactos; esto suele denominarse la Diáspora o dispersión.

La esperanza inquebrantable que los Hebreos mantuvieron en la llegada de un Mesías, Salvador, los ayudó a tolerar y soportar grandes calamidades y penurias, invasiones, conquistas y cautiverios. Esta esperanza mesiánica les ha permitido mantener hasta el día de hoy su vida religiosa y un sentimiento de unidad nacional. Del Judaísmo derivó el Cristianismo.

Publicado en: SocioHistóricas