Mesopotamia

Mesopotamia  (en griego, ‘entre ríos’), región que se convirtió en uno de los primeros centros de civilización urbana, situada entre los ríos Tigris y Éufrates, en la zona que en la actualidad ocupan los estados de Irak (principalmente), Irán y Siria.

La riqueza natural de Mesopotamia siempre ha atraído a pueblos procedentes de las regiones vecinas más pobres, y su historia es la de continuas migraciones e invasiones.

La lluvia es escasa en la mayor parte de la región, pero cuando el fértil suelo se riega a través de canales produce abundantes cultivos. Las excavaciones arqueológicas, que comenzaron en el siglo XIX, revelan la existencia de asentamientos humanos en Mesopotamia a partir del 10.000 a.C. La presencia del hombre en épocas tan remotas demuestra que las características geográficas y climáticas eran favorables para que sus habitantes dejaran la vida nómada, basada en la caza y la recolección, por el sedentarismo, apoyado en la agricultura.

Al igual que los egipcios, los habitantes de Mesopotamia descubrieron que podían aprovechar el agua para sus cultivos, obteniendo grandes beneficios. Pero a diferencia del Nilo, el Tigris y el Éufrates se desbordaban con gran violencia, lo que los obligó a crear un sistema de canales y diques para encauzar el agua. Incluso construyeron grandes represas para almacenarla, desde donde era conducida por una red de canales hacia los campos de cultivo, en los que plantaban trigo, palmeras de dátiles, higueras, vid, sésamo, granadas y olivos. Además, criaban cerdos, asnos, bovinos y cabras.

Es importante recalcar que en esta región no se desarrolló una sola civilización llamada Mesopotamia, sino que se sucedieron diferentes pueblos – sumerioacadioasirio  y babilónico, principalmente-, que fueron adoptando los adelantos de sus predecesores. Esto, porque a diferencia del valle del Nilo, Mesopotamia carecía de defensas naturales, por lo que periódicamente era invadida por pueblos guerreros, provenientes de las zonas montañosas y los desiertos circundantes, que buscaban mejores condiciones de vida.

Geográficamente, esta zona se encuentra dividida en dos: al norte, la alta Mesopotamia, de llanuras altas, montañosas y frías, donde se instalaron los asirios acadios; y al sur, la baja Mesopotamia, formada por llanuras fértiles de clima cálido que fueron habitadas por sumeriosbabilónicos.

Algunas de las creaciones que les debemos a las civilizaciones que habitaron Mesopotamia son la moneda, la rueda, las primeras nociones de astrologíay  astronomía, el desarrollo del sistema sexagesimal y el primer código de leyes, escrito por el rey Hammurabi. También idearon el sistema postal o de correo, lairrigación artificial, el arado, el bote a vela, los arreos para los animales y desarrollaron la metalurgia del cobre y el bronce.

>Este amplio legado cultural fue la base de las civilizaciones siguientes, Grecia y Roma, y también de lo que somos hoy en día.

 

El arte mesopotamico

Su arte refleja al mismo tiempo su adaptación y su miedo a estas fuerzas naturales, así como sus conquistas militares. Establecieron núcleos urbanos en medio de las llanuras, cada uno dominado por un templo, que fue el centro del comercio y la religión hasta que fue desbancado en importancia por el palacio real. El suelo de Mesopotamia proporcionaba el barro para los adobesque fueron el material constructivo más importante de esta civilización. Los mesopotámicos también cocieron esta arcilla para obtener terracota, con la que realizaron cerámica, esculturas y tablillas para la escritura.

Se conservan pocos objetos en madera. En la escultura emplearon basalto, arenisca, diorita y alabastro. También trabajaron algunos metales como el bronce, el cobre, el oro y la plata, así como nácar y piedras preciosas en las piezas más delicadas y en las labores de incrustación. En sus sellos cilíndricos usaron piedras de todas las clases, como lapislázuli, jaspe, cornalina, alabastro, hematites, serpentina y esteatita. No obstante, algunas de estas piedras escaseaban en la zona, por lo que tuvieron que importarlas.

Para clasificar el arte mesopotámico se han considerado tres factores:

– La guerra fue una preocupación constante, lo que determinó que gran parte del arte se dedicase a la glorificación de las victorias militares.
– El rol destacado de la religión en los asuntos del Estado, por lo que se dio primordial importancia a los edificios religiosos. Gran parte de las esculturas eran con fines espirituales.
– La influencia del entorno natural. Como no habían piedras ni madera en el valle, a excepción de lo que se importaba, debieron utilizar en sus construcciones ladrillo y adobe -mezcla hecha en base a lodo arcilloso-, que son materiales de menor duración. Por eso han quedado tan pocos vestigios de esta cultura.

Arquitectura

Todos los pueblos que poblaron Mesopotamia construyeron, a orillas de los ríos Tigris y Éufrates, grandes ciudades que eran centros políticos y religiosos. Las principales fueron Ur, Babilonia, Assur y Nínive.

Los templos y edificios se hacían de miles de ladrillos y adobes. Para recubrir las paredes empleaban azulejos que les daban un gran colorido. También eran comunes las figuras de toros alados.

Los templos tenían base cuadrangular, sobre la que se construían torres escalonadas, como pirámides, llamadas zigurat, cuyo objetivo era invitar a las divinidades a descender y residir entre ellos. Por ello, en la cima se encontraba el santuario del dios, que por lo general se dividía en dos cámaras. En una estaba el altar, y en otra, la mesa de sacrificios. A estas instalaciones solo podían acceder los sacerdotes, para llevar diariamente las ofrendas. Los zigurats o torres más importantes son los de las ciudades de Babilonia, Ur, Eridú, Kish y Uruk.

Las paredes internas de los templos solían adornarse con mosaicos pintados en colores vivos, a manera de murales. Los palacios caracterizados por relieves esculpidos en las paredes de las habitaciones, como el de Tell al-Asmar, fueron mayoritariamente construidos por los acadios, al igual que las fortalezas, como la de Tell Brak.

En el tiempo de los asirios, grandes palacios como los de las ciudades de Nimrud, Khorsabad y Nínive reflejaban el nuevo interés en edificios laicos y la grandeza del imperio. Elevados sobre una plataforma, en sus puertas había inmensas esculturas de piedra.

Durante el período neo-babilónico, se amplió la ciudad de Babilonia. Los edificios públicos se dispusieron a lo largo de un amplio camino que conducía al centro de la ciudad, al templo y zigurat de su dios Marduk.

Escultura

El culto religioso estimuló el desarrollo de la escultura sumeria. Las figuras de piedra, principalmente masculinas, suelen estar de pie o sentadas, con las manos cruzadas en actitud de oración. Desnudos de la cintura para arriba, llevan una falda con adornos en forma de pétalos superpuestos. De cabello largo y barbas muy pobladas, fácilmente reconocibles porque terminan en un corte recto.

Las esculturas más conocidas son la treintena del gobernador de Lagash, Gudea, y de un patesi o príncipe sacerdote de la ciudad (de alrededor del 2200 a.C.). Son de piedra labrada y dan una impresión de serena autoridad.

Los relieves en piedra -presentes en los palacios- fueron un medio de expresión muy extendido entre los sumerios. Se han encontrado fragmentos de estelas conmemorativas. Por ejemplo, la estela de los buitres, que conmemora una victoria militar pero tiene un contenido religioso.

Otra importante forma de expresión fueron los sellos cilíndricos, delicadamente grabados en piedra. La mayor perfección en esta técnica la habrían alcanzado los acadios. Con posterioridad se empezaron a hacer esculturas en metal, caracterizadas por un mayor refinamiento y cuidado de los detalles. Mesopotamia pasó desde la Edad del Bronce a la del Hierro en alrededor de tres milenios.

Publicado en: SocioHistóricas

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