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Evolución humana, proceso de cambio que dio lugar a la aparición del Homo sapiens. Hay evidencias que demuestran que las características físicas y de comportamiento comunes a todos los seres humanos fueron evolucionando a lo largo de, como mínimo, 6 millones de años.
Una de las primeras características que definió al ser humano, la bipedación —capacidad de andar erguido sobre los dos pies—, se desarrolló hace ya unos 4 millones de años, mientras que otras, tales como un cerebro grande y complejo, la capacidad de fabricar y utilizar herramientas y el lenguaje, se desarrollaron más recientemente. Gran parte de los rasgos más avanzados, que incluyen expresiones simbólicas complejas, como el arte, y la diversidad cultural, aparecieron en los últimos 100.000 años. |
Hace dos millones de años, una de las variaciones de los homínidos se parecía más al ser humano que a los Australopithecus. Se trata del denominado Homo habilis -hombre hábil-. Los hallazgos arqueológicos indican que medían un metro, tenían brazos muy largos, una cabeza mucho más redondeada y un cerebro mayor. Los huesos del cráneo eran más delgados, las manos eran semejantes a las nuestras, y los pies, como los actuales. La mandíbula era menos maciza, por lo que ya no se parecían tanto a los simios.
El Homo habilis fue la primera especie con un cerebro lo bastante desarrollado como para ser capaz de dar forma a una piedra: la golpeaba para dar forma a herramientas útiles. Fue el primero que uso plenamente sus manos. Pudo haber sido más cazador que recolector.
Alrededor de 1.600.000 años atrás, apareció el Homo erectus -hombre erguido-. Fue el primer homínido corpulento y pesado, como los hombres actuales. Podían alcanzar 1,8 metro de alto y pesar unos 80 kg. Tenían un cerebro más grande, que les permitió crear útiles de mayor calidad y ser grandes cazadores. Se cree que la desaparición de los australopitecinos se debe a la dura competencia por conseguir alimentos que sostuvieron con los H. habilis y los H. erectus , que contaban con útiles herramientas y una mayor inteligencia, que les pudo haber permitido trabajar en equipo. Es probable que el Género Homo haya exterminado a sus predecesores.
Las glaciaciones y el poblamiento global
La situación climática y física de la Tierra cambió drásticamente hace 600 mil años, cuando inmensas masas de hielo cubrieron gran parte de los continentes, iniciándose la primera de una serie de eras glaciales.
Cuando los glaciares estaban en su máximo apogeo, el nivel de las aguas descendió unos 90 metros, dejando aflorar plataformas continentales en las zonas costeras, que funcionaron como puentes que permitieron el traslado del H. erectus, probablemente persiguiendo manadas de animales, desde África a Asia, y de allí al archipiélago indonesio en el océano Pacífico. |
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El frío los obligó a adoptar nuevas costumbres. Durante las noches ya no podían permanecer sobre un árbol o en el suelo, como seguían haciendo los póngidos. Comenzaron a construir refugios con piedras o colgando pieles de un palo. Si encontraban una cueva apropiada, se refugiaban en su interior, protegiéndose de la lluvia, la nieve y de la fuerza del viento.
Fue justamente al interior de las cuevas donde se han encontrado restos de H. erectus y de las primeras fogatas. El uso del fuego, que diferencia al Género Homo de todos los demás organismos, les permitió la cocción de los alimentos, con lo que la carne se volvía más tierna y mejoraba su sabor -probablemente descubrieron esto al comer animales que se habían quemado durante un incendio-, y se hacían comestibles algunos alimentos vegetales que de otro modo eran difíciles de ingerir. Además, como el calor mata parásitos y bacterias, la cocción debió tener efectos positivos en su salud.
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