De los homínidos al Homo Sapiens

Los homínidos constituyen una familia de la orden de los primates de la que el único representante actual es el hombre. Homo sapiens, que significa hombre que piensa. Sus principales características anatómicas son la estructura dental, el bipedismo, o capacidad de permanecer en posición erecta con las extremidades inferiores y la capacidad del cráneo. Los homínidos experimentaron un proceso de adaptación que se inició hace 70 millones de años; muchos de ellos conformaron líneas evolutivas que perduraron y se pueden considerar como ancestros del género humano.  

El Australopithecus fue conocido en 1924 por los estudios del paleontólogo británico Raymond Dart. Se descubrió por casualidad, al explorar con dinamita unos bloques de cantera en Taung, sudáfrica. El cráneo tenia algunos rasgos de chimpancé y prevalecía una línea de hominización. Posteriores análisis anatómicos desecharon la idea de considerarlos como parte de la evolución de los homínidos.

Los restos del homo Habilis fueron descubiertos en 1960 en el cañón de Olduvai, Tanzania, en África. Se encontró una mandíbula infantil junto con huesos parietales, una clavícula y algunos huesos de la mano y del pie, rodeados de objetos de la cultura de los guijarros. Los rasgos anatómicos sirvieron para clasificarlos en un nuevo grupo con una antigüedad de 2 millones de años.

Los restos del Homo Erectus fueron encontrados en 1891 por el investigador holandés Eugene Dubois en Trinil, en la isla de Java. Se trataba de ser totalmente bípedo con gran capacidad craneana de 900 centímetros cúbicos, dos veces mayor que su ancestro el Australopithecus, pero con la frente, las órbitas y mandíbulas semejantes a los antropodes.

El hombre de Neanderthal fue encontrado en 1856 en el Valle de Neander, Alemania, por Johann Fuhlrott. Los restos de este tipo de hombre consistían en un extraño cráneo de aspecto de simio con una capacidad craneana de 1600 a 2000 centímetros cúbicos y se le atribuye una antigüedad de 50 mil años. Se trataba de individuos de baja estatura, con caja craneana y rostro grande, que ocuparon el sur de Euripa.

El hombre Cro-Magnon, descubierto por unos trabajadores de 1868 en Cro-Magnon Francia, tiene una antigüedad de 30 mil años. El hallazgo fue de osamentas de individuos con herramientas de piedra y utensilios de marfil y conchas. Eran casi idénticos al hombre moderno: altos, musculosos y más robustos que los actuales. Crearon el arte, esculturas, pinturas y grabados en piedra, mejoraron sus utensilios, vestidos y su modo de vivir.

El homo Sapiens se extendió por todas partes del mundo. Cruzó el estrecho de Bering y llegó al continente americano; asimismo, se trasladó por el mar hasta Australia. Vivió en grupos organizados y cazó animales como el mamut, el bisonte y el reno.

Publicado en: SocioHistóricas

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