Descubrimiento de América

Descubrimiento de América , empresa que supuso el mayor ensanchamiento de las fronteras oceánicas de Europa, la aventura descubridora más importante en la historia de la humanidad, cuya figura más distinguida y esencial fue la de Cristóbal Colón, y que sobre todo destacó por hacer posible lo que recientemente se ha dado en llamar el encuentro de dos mundos. Larga y costosa, nada casual, estuvo motivada por una serie de factores sociales, económicos, religiosos y técnicos; y se apoyó en impulsos políticos y científicos.

Tras un largo aprendizaje mediterráneo, esta empresa marítima adquirió protagonismo indiscutible en la zona del golfo de Cádiz y bajo el impulso de los marinos portugueses y andaluces, los más capaces y mejor conocedores del Atlántico durante los siglos XV y XVI.

Antecedentes

En 711 los árabes, que no eran cristianos sino musulmanes, invadieron casi toda la península ibérica, donde ahora están España y Portugal. Sólamente en el norte se mantuvieron libres algunos reinos cristianos, que empezaron a pelear contra los que llamaron moros. A esa larga lucha, que duró casi ocho siglos, se le llama la Reconquista.

En los reinos de la península ibérica vivían, además, muchos cristianos, musulmanes y judíos, quienes convivieron allí y enriquecieron mutuamente sus culturas. A través de esos árabes llegaron a Europa el papel, el concepto del cero, muchos escritos de los filósofos griegos, y prosperaron estudios como la alquimia y la astronomía.

Los árabes se adueñaron del sur del mediterráneo, y para los cristianos comenzó a ser difícil llegar a India o a China, pues para hacerlo tenían que atravesar tierras musulmanas. Pero en Oriente había productos muy apreciados, y los europeos se esforzaron por hallar nuevas rutas para controlar su comercio.

En busca de nuevas rutas

De 1096 a 1292, en Europa se organizaron ocho expediciones contra los musulmanes, llamadas las Cruzadas. Las inspiró el deseo de que Tierra Santa, lugar donde vivió Cristo, estuviera en poder de los cristianos. Pero estas luchas tenían también motivos económicos.

Los españoles tenían en la Reconquista su propia cruzada. Isabel, reina de Castilla, se casó con Fernando, rey de Aragón (los Reyes Católicos), y sus reinos unidos fueron los más poderosos de la península. Para entonces ya existía el reino de Portugal. Cuando comenzaron a gobernar los Reyes Católicos, los musulmanes habían perdido mucho terreno. Las guerras contra los musulmanes y el deseo de encontrar nuevas rutas hacia el Oriente más rápidas y seguras animaron las exploraciones marítimas europeas.

Entre los mejores navegantes figuraban los italianos y portugueses. A partir del siglo XV, éstos últimos comenzaron a navegar por las costas de Africa en busca de esclavos, negros y productos valiosos, como el marfil.

El navegante portugués Bartolomé Díaz llegó al extremo sur de Africa y lo llamó Cabo de Buena Esperanza. Al regresar, en 1493, supo que Colón había llegado a la India cruzando el Atlántico, pero en realidad había llegado a América, que en aquel entonces nadie sabía que ése era un nuevo continente.

Descubrimiento de América

Cristóbal Colón Cristobal Colón (1451-1506) era un marino genovés que conocía muy bien las rutas del Mediterráneo y de la costa oriente del Atlántico. Entonces ya se sabía que la tierra era redonda y Colón estaba seguro de que si navegaba hacia el occidente llegaría a la India.

En 1492, los Reyes Católicos tomaron Granada, el último reino musulmán en España. Terminaron así la Reconquista y por fin apoyaron a Colón, que llevaba muchos años pidiendo ayuda. Querían seguir con su cruzada, convirtiendo infieles (como llamaban a los que no eran cristianos) del otro lado del mar. También quería riquezas; oro, en especial.

En los viajes de exploración y conquista se mezclaban la urgencia de convertir al cristianismo a los infieles, el espíritu de aventura y el deseo de conseguir riquezas. Algunos comerciantes se dedicaban a organizarlos con el fin de obtener ganancias.

El 3 de agosto de 1492, las naves de Colón, la Niña, la Pinta y la Santa María, zarparon del puerto de Palos. El 12 de octubre llegaron a una isla en las Bahamas. Colón la nombró San Salvador. En ese viaje llegaron también a Cuba y a la isla de Haití, que Colón llamó La Española.

A su regreso, Colón deslumbró a la Corte de los Reyes Católicos con los maravillosos objetos, animales y seres humanos que traía del otro lado del mar, y con sus relatos de riquezas fabulosas. Los reyes decidieron financiar un segundo viaje a las Indias, como llamaban los europeos a América. Esa vez Colón llevó quince barcos, con más de mil hombres ansiosos por hacer fortuna.

Consecuencias del viaje de Colón.

Colón creyó que había llegado al Asia. Quizá nunca sospechó que había logrado el encuentro de dos mundos: el antiguo (Europa, Africa y Asia) y el nuevo, que se llamaría América. En adelante quedarían comunicadas estas dos partes de la Tierra, que habían permanecido separadas durante milenios. Entrarían en contacto sociedades distintas y las influencias mutuas cambiarían sus formas de vida.

El encuentro fue terrible para los habitantes del Nuevo Mundo. Los europeos se apropiaron de las tierras y obligaron a los indígenas a trabajar en minas, les impusieron una religión y una forma de vida nuevas.

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