El periodo Clásico

Hacia el año 200 a.C. en varias regiones de Mesoamérica, se inicia el desarrollo de grandes civilizaciones urbanas. Los centros ceremoniales se multiplicaron y las artes y las técnicas alcanzaron un esplendor impresionante. Es la época en que florecen, entre otras, la civilización maya , la zapoteca y la de los pobladores de Teotihuacan.

En esta época, la organización de la sociedad se volvió más complicada. Al lado de los guerreros-sacerdotes surgieron los funcionarios encargados de impartir justiciade recaudar tributoscomerciantes que viajaban largas distancias y artesanos de gran especialización. La religión ocupaba el lugar central de la vida y en torno a ella giraban las demás actividades.

Teotihuacan, La ciudad de los dioses

Cuando los aztecas llegaron al Altiplano a principios del siglo XIV, encontraron un inmenso centro religioso abandonado al que llamaron Teotihuacan. Tanta fue su impresión ante la grandeza del lugar, que pensaron que había sido construido por gigantes e inventaron el mito de que ahí se habían reunido los dioses para asegurar la existencia del mundo. La reacción de los aztecas no fue exagerada. Teotihuacan es el más notable de los centros religiosos de América.

Cuesta trabajo creer que fue construido por un pueblo que no conocía las herramientas de metal, no tenían bestias de carga, ni utilizaba máquinas simples para facilitar las obras de construcción.

Teotihuacan está situado en un amplio valle, a 45 km de la ciudad de México. La zona fue poblada desde épocas remotas, pero fue hasta el siglo I a.C. cuando se inició la construcción del centro ceremonial. Aunque éste fue construido por etapas, al parecer fue planeado como conjunto, según lo indican la armonía y funcionalidad de la distribución de los edificios.  La zona ceremonial de Teotihuacan estaba rodeada por una gran concentración urbana que, según los investigadores, tenía en su momento de apogeo entre 125 mil y 250 mil habitantes y ocupaba unos 20 km². Era una de las cinco ciudades más pobladas en el mundo de aquella época.

El origen de los fundadores de la región es incierto. Sin embargo, algunos especialistas creen que los teotihuacanos pertenecían al mismo tronco racial del que se desprendieron después los toltecas y los mexicas.

El conjunto ceremonial está formado por dos grandes pirámides, la del Sol y la de la Luna y por templos, plataformas y lugares de residencia distribuidos a los lados de la larga Calzada de los Muertos. El edificio mayor, la pirámide del Sol, tiene lados de 215 metros, por lo que su base es semejante a la de la más grande de las pirámides egipcias.

La parte residencial de la ciudad ha sido investigada por los arqueólogos, quienes nos dicen que las casas eran amplias y estaban hechas de piedra, adobe y madera. Las casas tenían numerosos aposentos, por lo que se piensa que eran habitadas por familias de muchos miembros que se dedicaban al mismo oficio.

En Teotihuacan están representadas en pinturas y esculturas las deidades que, bajo diferentes nombres, fueron venerados después por otros pueblos mesoamericanos: las de la lluvia y el agua, el Sol y la Luna, y la serpiente emplumada llamada Quetzalcóatl por los aztecas, que representa a un dios civilizador, quien según el mito dio a los hombres ciencia y sabiduría.

Las tierras agrícolas que rodean a Teotihuacan son buenas y en aquella época habían en la zona manantiales permanentes. Sin embargo, no es posible que esa región fuera la única fuente de alimentos para la ciudad. Es probable que los teotihuacanos cultivaran las zonas húmedas cercanas a los lagos del Valle de México y que utilizaran chinampas para sembrar.

Una fuente importante de riqueza fue el comercio. En Teotihuacan se fabricaba cerámica muy apreciada y había muchísimos talleres que producían instrumentos cortantes de obsidiana, que obtenían en los yacimientos de la región.  La dominación de Teotihuacan se extendió a muchas zonas de Mesoamérica . Unas estaban bajo autoridad directa, otras pagaban tributo a la gran ciudad. La influencia cultural fue muy fuerte y se advierte en Veracruz, entre los zapotecas y en la región maya. En algún momento del siglo VIII el esplendor teotihuacano tuvo un violento final.

La ciudad fue saqueadaquemada y deliberadamente destruída.

Como en el caso de otras ciudades del periodo Clásico, no sabemos si los recursos naturales se agotaron y estalló una sangrienta lucha social, o si Teotihuacan fue derrotado por un pueblo más poderoso.

Los mayas

La civilización maya se inició entre el 600 y el 400 a.C. en las tierras bajas selváticas pertenecientes a los actuales territorios de Guatemala, Belice y sureste de México. Aunque se prolongó hasta la conquista española a principios del siglo XVI, alcanzó su apogeo durante el periodo clásico (200-900 d.C.). A diferencia de Teotihuacán, los mayas no crearon una estructura política unificada sino que formaron un cierto número de ciudades-estado con una cultura común.

Las formas artísticas, los conocimientos científicos y la arquitectura monumental hicieron de los mayas el pueblo más civilizado en muchos aspectos del continente americano. Ahí prosperó una población numerosa que practicaba la agricultura quemando el bosque para aprovechar las húmedas tierras de origen volcánico. En esa zona se desarrollaron muchas ciudades-Estado, gobernadas por una poderosa clase de guerreros y sacerdotes que ejercían la autoridad sobre el resto de la sociedad.

Los mayas crearon un avanzado sistema de escritura, que ha sido descifrado poco a poco en las décadas recientes. La escritura era utilizada para registrar las hazañas guerreras de los gobernantes, para anotar la cuenta del tiempo y también con propósitos religiosos.

El movimiento de los cuerpos celestes y la medición del tiempo interesaban muchísimo a los mayas. Organizaron un calendario sumamente preciso, que utilizaban no sólo para medir el tiempo, sino también para predecir las fechas que según sus creencias serían propicias o desdichadas para los hombres.

Para realizar sus cálculos, los astrónomos mayas utilizaban símbolos numéricos que representaban las unidades del 1 al 4 y grupos de 5 unidades. Daban un valor a las cifras según su posición y utilizaban el cero, lo que permitía calcular magnitudes muy grandes. El interés de los mayas en el tiempo se refleja en numerosas estelas labradas. Estas grandes losas, que se colocaban verticalmente, conmemoraban fechas especiales y son una de las mejores fuentes de información utilizadas por los historiadores.

A finales del Clásico , las ciudades mayas sufrieron una enorme catástrofe y fueron abandonadas. Al sucumbir las ciudades del sur, una nueva y brillante etapa de la cultura maya se desarrolló después en el norte de la península de Yucatán , sobre todo en las ciudades de Chichén Itzá , Uxmal y Mayapán.

Los zapotecas

Desde épocas muy remotas, los zapotecas se establecieron en los valles centrales del estado de Oaxaca. Construyeron represas y canales de riego y desarrollaron una agricultura muy variada, que a principios del Clásico daba sustento a numerosas aldeas. El corazón de esta zona era el centro ceremonial de Monte Albán.

Monte Albán fue construido en la parte de una serranía que domina los valles. Es un conjunto de pirámides y plataformas que circunda a una enorme explanada, en la que se encuentra un extraordinario observatorio astronómico. Monte Albán estaba dedicado al culto de misteriosos dioses y a la celebración de las victorias militares de este pueblo.

Los zapotecas fueron, junto con los mayas, el único pueblo de la época que desarrolló un sistema completo de escritura, en el que se combinan la representación de ideas y la de sonidos. Esta escritura ha sido descifrada sólo parcialmente.

Hacia el año 800, el esplendor de Monte Albán terminó bruscamente, al igual que en otras ciudades del Clásico. La cultura zapoteca continuó en los valles de Oaxaca y siglos después los mixtecas, que vivían en las serranías al norte y al este de Monte Albán, invadieron los valles y sostuvieron una larga lucha con los zapotecas.

Los mixtecas establecieron sus propios centros religiosos. Desarrollaron un estilo de cerámica con mucho colorido y elaboraron códices muy bellos, que narran historias de los grandes jefes de sus señoríos.

El final del periodo Clásico

Cuando terminó el dominio de Teotihuacan, ningún pueblo logró establecer una influencia cultural y política que abarcase toda Mesoamérica. La prosperidad de otras civilizaciones Clásicas duró unos 200 años más, pero en regiones que tenían poca comunicación entre sí. Ese fue el caso de los mayas del sur y los zapotecas.

También subsistieron señoríos avanzados en el Altiplano, como los de Cholula y Xochicalco; en el norte de Veracruz floreció el centro ceremonial de El Tajín y en los estados de Nayarit, Jalisco y Colima se desarrolló la que los historiadores llaman cultura de Occidente.

Este fue el último esplendor de las culturas clásicas. Para el siglo IX todos los grandes centros ceremoniales habían sido destruidos o abandonados. Se inició entonces una época de grandes migraciones y mezclas de pueblos, de desorden y guerras, que sólo terminaría con el establecimiento de una nueva civilización dominante: la de los toltecas de Tula.

Publicado en: SocioHistóricas