¿Cómo son los personajes?

Los personajes son seres creados por el autor, que poseen características propias. Para entender mejor una obra narrativa, y conocer más a los personajes que intervienen en ella, conviene tener en cuenta dichas características. Ellas pueden ser de dos tipos: las físicas y las psicológicas.

Características físicas

Todo lo que nos sirva para hacer una especie de retrato hablado del personaje en cuestión comprende lo que denominamos características físicas. Aquí podemos considerar su sexo -si es hombre o mujer-, su edad, su estatura, color de piel y de pelo, su rostro, su aspecto, la ropa que utiliza, etcétera.

Todos estos datos son objetivos, es decir, podemos distinguirlos fácilmente si leemos con atención la obra narrativa, ya que, si aparecen, estarán claramente dichos. De todas maneras, hay que señalar que, en ocasiones, los autores no incluyen estos datos en sus historias.

Características psicológicas

Todo lo que nos ayuda a entender la interioridad del personaje conforma sus características psicológicas. Su caracter, su grado de inteligencia y sensibilidad, sus deseos y aspiraciones, sus sueños, todo lo que él tiene en su interior, lo que le es íntimo.

Estos datos ya no son tan sencillos de encontrar. Muchas veces el narrador nos contará las acciones que el personaje realiza, pero no nos dirá claramente cómo es en su interior, eso tenemos que descubrirlo nosotros mismos a través de la lectura.

Importante, en tal sentido, es la perspectiva que adopte el narrador: la omnisciente, la de observador o testigo, la de un personaje. En todos los casos, se adopte la primera o la tercera persona como foco narrativo, siempre existe una primera persona implícita: (Yo digo que:) “Nadie llegó a sospechar que esa noche se irían juntos de casa”. Una experiencia interesante, sobre todo a partir de La modificación (1957), de Michel Butor , es el uso de la segunda persona que, sin duda, también exige un yo omnisciente u observador que narre las acciones del personaje.

En la novela citada, uno de los temas de discusión ha sido si el vous utilizado equivale a “tú” o a “usted”. De todos modos, aunque se eligiese la fórmula del tú, que transmite aparentemente una mayor familiaridad, el efecto que la obra produce en el lector es la de un personaje a merced de una mirada implacable y distante.

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