El aire y la energía solar

El aire que nos rodea proviene de la atmósfera. Así se llama la capa que rodea al planeta, y en la que todos los seres vivos realizamos nuestra vida diaria. Todos los animales y el hombre requieren de un gas que se encuentra en la atmósfera llamado Oxígeno. Incorporamos este gas a nuestro organismo mediante un proceso natural: la respiración.

El aire no tiene color, olor ni sabor. Por esta razón, no lo podemos ver cuando se encuentra limpio.

El aire tiene muchas aplicaciones en beneficio del ser humano. Por ejemplo, uno de sus usos indirectos es el de la generación de energía, mediante molinos de viento. La energía que produce el viento se denomina energía eólica.

La luz y el calor del Sol

El Sol nos da luz y calor. A su vez, calienta la tierra, permitiendo a las plantas crecer y a las semillas germinar. El Sol de primavera y verano está en contacto con la tierra por más tiempo y ayuda a que frutas y verduras maduren mucho más rápido. Ello, a diferencia de lo que sucede en otoño e invierno, cuando este proceso es mucho más lento.

Algunos animales, como las lagartijas, tienen movimientos lentos cuando hace frío, pero cuando su piel entra en contacto con el Sol, éste les da calor y sus movimientos son más rápidos.

El hombre también necesita del calor y la luz para realizar sus actividades diarias en buena forma. ¿Has notado que en aquellos días nublados y fríos tienes menos ganas de levantarte y de ir al colegio? La razón es que nuestro organismo necesita luz y calor para producir algunos elementos que controlan nuestro estado de ánimo.

Los elementos y la energía

Energía solar, energía radiante producida en el Sol como resultado de reacciones nucleares de fusión. Llega a la Tierra a través del espacio en cuantos de energía llamados fotones (ver Radiación electromagnética; Fotón), que interactúan con la atmósfera y la superficie terrestres.

  • Sabías que el agua, el aire y la energía solar son ocupados como otro tipo de energías para producir la electricidad, muy necesaria en las industrias, lugares de trabajo y en nuestro hogar.
  • El aire, que al moverse se denomina viento, puede ser utilizado para mover grandes molinos hechos por el hombre, produciendo así electricidad. Esta energía que viene del viento se llama energía eólica.
  • La caída del agua produce energía capaz de mover grandes motores que, al funcionar, generan energía eléctrica. En nuestro país hay muchas centrales hidroeléctricas, donde la energía eléctrica es almacenada y posteriormente ocupada por el hombre.
  • La energía solar también se puede transformar en energía eléctrica, mediante el empleo de celdas solares. Éstas se encuentran distribuidas en paneles, que se mantienen expuestos a la luz del Sol. Esta solución se utiliza, sobre todo, en lugares muy apartados de las ciudades, donde es muy caro instalar cables eléctricos.
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