¿Cómo se formó el Universo?

La formación del Universo ha sido desde siempre una de los grandes incógnitas que ha preocupado a gran parte de los astrónomos a lo largo de la historia.

La teoría con mayor popularidad ha sido la del Big Bang, que formula que todo inició con una gran explosión inicial. Sin embargo muchas veces nos preguntamos ¿qué había antes de esto? o ¿qué causó esa gran explosión? La respuesta es nada, ya que antes de la expansión del Universo no había materia, espacio ni tiempo.

La historia del Big Bang se inicia a mediados del siglo XIX, cuando el científico holandés Christian Doppler, descubre el fenómeno físico que le hizo famoso: el efecto Doppler. Este se genera cuando una fuente de ondas o energía se desplaza en forma radial (esto es, alejándose o acercándose) a un espectador o receptor.

Lo que es posible considerar como una idea factible es que en ese momento el Universo debe haber estado muy caliente, ya que un gas al expandirse se enfría, lo que en definitiva ha hecho el Universo desde la explosión hasta hoy.

En un comienzo lo único que se podía percibir era una gran bola de fuego, época que se conoció como la era de los leptones. Aún no podemos hablar de la existencia de átomos, ya que sus tres constituyentes principales -neutrones, electrones y protones- tenían la capacidad de convivir en equilibrio junto a otras partículas. Más tarde la temperatura de esta enorme bola bajó de forma considerable, y solo se centraría la atención en los protones, electrones y neutrones, despareciendo el resto de las partículas.

Comienza la llamada era del plasma, donde la temperatura bajó lo suficiente como para que neutrones y protones se combinaran, dando origen a los átomos de helio, que contenían dos protones y dos neutrones.

700.000 años después, recién pudieron formarse átomos eléctricamente neutros gracias a la combinación de protones y electrones, llegando al fin la era del plasma. A partir de este momento, la radiación en el Universo deja de interactuar con la materia aún en nuestros días, en un lento enfriamiento.

Podemos especular que ciertas fluctuaciones en el Universo primitivo deben haber crecido lo suficiente para llegar a un punto donde la fuerza de gravedad dentro de la fluctuación iniciara a superar la expansión, adquiriendo una identidad propia. Una vez que esta fluctuación empezó a contraerse no se mantuvo homogénea, lo que finalmente dio origen a los cúmulos de galaxias y galaxias individuales.

Publicado en: Científicas

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