Radiación: usos y peligros

La ruptura de los núcleos inestables de átomos libera energía, partículas y rayos. Ello tiene como finalidad crear núcleos estables. Este rompimiento provoca radiactividad. Y el fenómeno en su conjunto, recibe el nombre de radiación.

Radiación, proceso de transmisión de ondas o partículas a través del espacio o de algún medio; el término también se emplea para las propias ondas o partículas.

Grados

Las materias radiactivas son consideradas peligrosas para la salud del hombre, aunque existen dosis máximas permisibles.

De esto último se deduce que la radiactividad también es usada para provecho del hombre. Algunos de los mayores logros de esta utilidad han sido los que se han producido en el campo de la medicina, para el tratamiento de algunas enfermedades como el cáncer.

Si la dosis sobrepasa el máximo permitido, el ser humano empieza a tener problemas de salud más serios. Entre ellos están: la disminución de los glóbulos blancos en la sangre, daño progresivo en la misma, nausea y vómito, y diarrea. Además de las alteraciones internas, si el nivel de radiación es muy alto, se produce la caída del pelo.

Dosis letal

El aumento excesivo de radiación constituye lo que se denomina dosis letal, que -en el caso de abarcar una gran cantidad de personas- implica la muerte de la mitad de la población expuesta. Esto es muy habitual en las explosiones atómicas.

En dicho caso, los sobrevivientes iniciales siguen muriendo, incluso dos o tres semanas después de ocurrida la explosión. Cuando la radiación llega a un grado máximo, las personas expuestas a ella fallecen en pocos días.

Una bomba nuclear libera radiaciones que pueden causar graves lesiones a largo plazo en los supervivientes. Las bombas atómicas lanzadas sobre las poblaciones japonesas de Nagasaki e Hiroshima en 1945 causaron numerosas víctimas.

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